¿Quién es el nuevo presidente de la Asamblea Nacional?

José Serrano: “Soy un soldado de este proceso”

Con más de diez años como servidor público, José Serrano, deja los ministerios por la Asamblea Nacional, donde seguirá velando por los ecuatorianos y sus derechos. El asambleísta más votado ofrece trabajar con los diferentes sectores productivos y sociales del país

Por: William Morales

Captura de pantalla 2017-06-01 a las 4.00.43 p.m.José Ricardo Serrano Salgado nació en Cuenca el 19 de noviembre de 1970, es abogado y político. Fue Ministro del Interior desde el13 de mayo del 2011 al 16 de noviembre del 2016. Ocupó varios cargos ministeriales antes de llegar a la Asamblea Nacional. En lo académico, Serrano tiene un título de postgrado en gestión de proyectos de la Universidad San Francisco de Quito y un título de abogado emitido por la Universidad del Azuay.

Serrano obtuvo su primer cargo ministerial del presidente Alfredo Palacio cuando fue nombrado Ministro de Trabajo y Empleo, en junio del 2005. Mantuvo esa posición hasta agosto del 2006.

Bajo el gobierno del presidente Rafael Correa, Serrano estuvo a cargo de la Subsecretaría de Minas del Ministerio de Minas y Petróleos. Se desempeñó en ese cargo entre septiembre del 2007 y agosto del 2009. Luego, fue Secretario de la Gestión Transparente desde noviembre del 2009 hasta abril del 2010. Después de eso, fue nombrado Ministro de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, entre abril del 2010 y mayo del 2011.

El 19 de febrero del 2017 fue elegido Asambleísta Nacional por Alianza PAIS, obteniendo más de tres millones de votos.

¿Qué extraña del Ministerio del Interior?

El haber podido trabajar con la policía, contra el dolor, los delitos y los crímenes. Al mismo tiempo, la esperanza hacia los familiares para que los casos se puedan resolver. Además, la gestión de la policía que se involucró en la trasformación del país. Ese fue el aprendizaje que nos permitió lanzarnos a una campaña política, en la cual, también recibimos el respaldo del compañero Lenín Moreno, el respaldo de los ciudadanos, en la que hicimos una campaña proactiva, de puerta a puerta, una campaña de plantear propuestas y compromisos. Asimismo, agradecer a los ecuatorianos comprometidos a luchar contra el crimen. Y ampliar el discurso, no solo estar en la seguridad ciudadana, sino también estar en lo económico, de transparencia, de inclusión y social, para fortalecer nuestros derechos humanos. La transición fue para decirme: misión cumplida y vamos por la siguiente responsabilidad.

Lo que más extraño es el encuentro permanente con los ciudadanos, que a pesar de su dolor mostraron su confianza en lo que podíamos hacer para que los crímenes no queden en la impunidad. Así que esos abrazos, esas miradas tristes que después se llenaban de esperanza, de niños, jóvenes y adultos es lo que más extraño, lo que no se puede olvidar, y que no se puede prescindir como funcionario.

¿Cómo fue la campaña electoral y qué le sorprendió?
Me sorprendió la arremetida de gente que se escondía tras pasquines a insultar, a desacreditar, no solo a José Serrano como candidato, sino también a su familia, a sus compañeros de trabajo y a todo su entorno. Eso fue lo que se había planteado desde la estrategia de los perdedores, de los conspiradores, desde el odio y la violencia, y no desde la proactividad, no en la campaña de las propuestas, de generar compromisos con los ciudadanos. También me impactó el manejo de las redes sociales en torno a convertirse en una verdadera trampa de la sociedad.

¿Tras las elecciones del 19 de febrero pensó algún momento que Alianza PAIS pudo perder la Presidencia de la República?

No, siempre estuvimos seguros de ganar cuando durante la campaña dialogamos con los ciudadanos. El nivel de exposición que tuvo nuestro compañero Lenín Moreno en el territorio fue fundamental en la segunda vuelta y, de ninguna manera, perdimos la primera vuelta, cuando ganamos con más de un millón y medio de votos de diferencia con el siguiente candidato. La segunda vuelta afianzó la victoria para que no generaran dudas.

Se comentaba que si Lenín Moreno se presentaba con José Serrano ganaba en la primer vuelta, ¿qué opina?

La mejor opción para el binomio fue Lenín Moreno-Jorge Glas, después vino la victoria y todo el respaldo a nuestros compañeros presidente y vicepresidente. Fue el mejor binomio que tuvimos.

Captura de pantalla 2017-06-01 a las 4.27.46 p.m.“Es una gran oportunidad para profundizar el diálogo social en el país y una oportunidad para generar una mesa de trabajo con los diferentes sectores productivos y sociales”

 

¿Cómo se preparó para liderar la Asamblea Nacional?

En primer lugar, tres compañeras hicieron un trabajo extraordinario en la asamblea, en un momento en el cual se requería mejorar la institucionalidad a partir de nuestra nueva Constitución. Muchas veces se pretende decir que no existe fiscalización, yo respondí a más de 200 requerimientos de información cuando asistí a la comisión de fiscalización por asuntos internacionales y de seguridad, como Ministro del Interior para presentar nuestra rendición de cuentas. Se ha dado un paso importante en la institucionalidad de la asamblea.

Por otra parte, tenemos mayoría absoluta con 74 compañeros, lo que hay que ciudar mucho son las leyes que vayamos a tratar y la fiscalización. Además, un tema de fondo es que la asamblea pueda sesionar permanentemente y sin mayor ausencia, y así generar una asamblea pluralista donde las 13 comisiones, incluida la de fiscalización, se conviertan en depósitos de pensamiento con nuestros compañeros asambleístas y también con los colegas de la oposición. Es una gran oportunidad para profundizar el diálogo social para generar una mesa de trabajo con los diferentes sectores productivos y sociales. Esa institucionalidad hay que trabajarla y generarla. También hay que territorializar el trabajo de la asamblea y al mismo tiempo generar una estructura a través de la plataforma virtual, en la cual podamos recibir permanentemente denuncias, peticiones, y propuestas de ley que puedan hacer los ciudadanos desde cualquier lugar. Vamos a trabajar desde la perspectiva del diálogo y del debate, que permitan el aporte de la oposición para el beneficio de los ciudadanos.

¿Cuál es su perspectiva del nuevo estilo de diálogo del presidente Lenín Moreno?

Evaluar a un gobierno por la personalidad que pueda tener el presidente de la República, con los logros que hemos obtenido, es un gran error. Aquí lo que debemos evaluar, y estoy seguro que la historia lo hará también más allá de la coyuntura actual, es la que entregó el presidente Rafael Correa durante su liderazgo y quiénes trabajamos con él para la transformación del país. No es un tema de cuándo sonreía el presidente, o, cuándo se molestaba, cuándo se bajaba del avión, cuándo se subía al carro.

Esto es de cómo se planificó la plataforma gubernamental, de cómo se ejecutó y cómo se implementaron una serie de procedimientos para dar seguimiento a la gestión gubernamental y de cómo se reinstitucionalizó el país, en donde no es solo un tema de carácter, sino también de convicción. Correa tuvo ese liderazgo, a través del cual nosotros nos involucramos de la misma manera que él en todo lo que nos correspondía hacer. Pasamos de ser un Estado hacienda a tener un Estado de derechos; pasamos de tener una desinstitucionalización parcelada de espacios de poder a tener una institucionalización gestada en la gestión de resultados. Esa es la evaluación que hay que vencer. Quien quiera hacer una buena biografía de Rafael Correa va a tener que hacerla con el estilo y carácter del presidente. El nombre del mandatario está escrito en cada una de las obras que se ejecutaron.

Captura de pantalla 2017-06-01 a las 4.27.59 p.m.

“Lo que más extraño es el encuentro permanente con los ciudadanos, que a pesar de su dolor mostraron su con anza en lo que podíamos hacer para que los crímenes no queden en la impunidad”

¿Cuál es su opinión si Lenín Moreno lo requiere en otra función?

Soy un soldado de este proceso, y así me siento. Estoy para cuándo me necesiten mis compañeros que están al frente de todo este proceso y dónde me corresponda estar, estaré; no es la asamblea, no es el Ejecutivo, no es la militancia, es dónde definimos lo que queremos ser.

¿Cuáles son sus aspiraciones políticas para el futuro?

Lo único que pido a mi esposa y a mis hijos es que cuando ya cumpla mi ciclo y cuando las fuerzas se hayan desgastado en lo físico y en lo mental, que no me dejen hacer el ridículo, que me guarden en una casa o que me lleven a una finca, a la playa, y que me tengan sentado leyendo el periódico y haciendo berrinches (privados), por eso creo que siempre debemos ser consecuentes con lo que el país requiere. En los últimos 10 años, el país ha requerido todo un cambio con reestructuración política. En un momento dado eso seguramente volverá a pasar, y aspiro que después de este rol como asambleísta, existan jóvenes que puedan tomar la posta de la política ecuatoriana.

Se vieron nuevos rostros en la última campaña con el gobierno… Definitivamente, no solo en la última campaña, sino en el propio gobierno. Acá vamos a ver compañeros que se han venido formando y ganando espacio para servir al país. Lo que venga será fundamental en la renovación de los procesos políticos, el cambio que requiere el país no es pasar de un proceso progresista a un proceso neoliberal, sino que el cambio que se establezca sea para generar un nuevo impulso que necesitan los ecuatorianos.

¿Cuáles serán las prioridades de la nueva asamblea?

Nosotros hemos presentado un nuevo plan de gobierno que tiene una agenda legislativa, en el cual se han establecido cuatro ejes fundamentales. Primero: la transformación tributaria. Segundo: La lucha contra el microtráfico. Tercero: La prevención de violencia de género y el microtráfico de drogas que son temas preponderantes en nuestra sociedad, menos violenta que hace 10 años en términos de delincuencia, pero todavía con violencia dentro de los hogares y de las parejas, eso hay que erradicar. Cuarto: Luchar contra la corrupción. En el gobierno del presidente Correa se dieron muestras fundamentales contra la corrupción que logró recuperar la ética y moralizar las aduanas. También logramos un sistema importante de depuración de la Policía Nacional, eso jamás había sucedido en la historia del país, al mismo tiempo logramos recuperar la institucionalidad en el Registro Civil, así como de compras públicas. Más allá de lo que debamos hacer para fortalecer esa normativa debemos continuar con el trabajo de la lucha contra la corrupción y requerimos generar los espacios suficientes dentro de la asamblea para que los ciudadanos sepan que sus bienes están bien cuidados. Con esos cuatro elementos tenemos material suficiente para los próximos cuatro años, sin desmerecer todos los requerimientos de todos los sectores para fortalecer el desarrollo económico y la democracia.

Captura de pantalla 2017-06-01 a las 4.28.15 p.m.“Duro contra los delincuentes, duro contra la impunidad y generoso con el corazón abierto hacia los ciudadanos que necesitan apoyo del Estado y de sus autoridades para generarles con anza e incluso protección, ese va a ser nuestro actuar”

 

¿En su gestión del Ministerio del Interior fue duro contra la delincuencia, desde el Legislativo será igual contra la corrupción?

Duro contra los delincuentes, duro contra la impunidad y generoso con el corazón abierto hacia los ciudadanos que necesitan apoyo del Estado y de sus autoridades para generarles confianza e incluso protección, ese va a ser nuestro actuar, donde una asamblea sea de puertas abiertas, de permanentes cuentas abiertas, con una asamblea que fiscalice desde la ciudadanía y con la ciudadanía.

El país necesita actualmente empleo e inyección económica, ¿qué hará la asamblea para solucionar estos problemas?

En el plan de gobierno de Lenín Moreno hay dos programas importantes: la minga agropecuaria y el plan Toda una Vida que involucra un plan de vivienda, empleo juvenil y en el mismo repensar y mirar el sector agropecuario. Aquí vamos a tener una inversión no menor a los tres mil millones de dólares por cada año, y ahí hay un factor importante para centrarnos con los sectores de los trabajadores, en una mesa de consejo consultivo para los temas tributario propuesto por Lenín Moreno, y en la asamblea también seremos parte del consejo consultivo para que siempre esté encadenado con lo que haga el Ejecutivo y nosotros lo podamos procesar en nuestra agenda legislativa y de fiscalización.

El presidente Lenín Moreno anunció una revisión de la Ley de Comunicación, ¿está previsto alguna reforma a esa normativa? Todo es perfectible, nada está escrito en piedra y el Ecuador lo ha demostrado en estos 10 últimos años con la reforma de algunas normativas, pero no podemos echar al tacho de la basura una norma que protege los derechos ante la difamación y la información no contrastada. Hay que trabajar en la reforma, reitero, que sea para proteger la institucionalidad y obviamente los derechos de nuestros compatriotas.

¿Cuál sería la primera ley o reforma que se debatiría dentro del pleno de la asamblea?

Lenín Moreno tiene una propuesta para ser implementado en los primeros cinco días de gobierno y estamos trabajando desde el 14 de mayo, el día que se eligieron al presidente y vicepresidentes de la asamblea. El 25 de mayo nos pondremos a trabajar para que esos compromisos que adquirimos en la campaña política se vuelvan una realidad.

La oposición, casi a diario, desacredita la institucionalidad del Estado, ¿cuál es su opinión?
El Ecuador ya no es un país parcelado por espacios de poder, el Ecuador ya no es una gran hacienda y más allá de entender esa posición hemos dado un giro en la verdadera consolidación de la democracia en el país, en esa perspectiva hay que poner oídos a la oposición, siempre y cuando esa oposición esté haciendo una crítica constructiva y propuestas para fortalecer el país, porque nosotros en Alianza PAIS no somos ni dios ni tampoco todólogos; los aportes que vengan desde la oposición y que sean para el beneficio y fortalecimiento de derechos para nuestros compatriotas, siempre los recibiremos con las puertas abiertas. Mientras tanto, a palabras necias, oídos sordos.