¿Cómo prevenir el consumo de drogas en colegios?

Una lucha conjunta

En el 2016, en los alrededores de diferentes colegios de Quito se implementó el sistema de videovigilancia para reducir el número de alertas, y de esa forma brindar seguridad a los estudiantes, maestros y ciudadanía

Por: William Morales

Desde antes de que llegaran los europeos a América, la planta de coca es una de las más importantes de la flora andina. Las culturas ancestrales de lo que hoy es Colombia, Perú y Bolivia, la incorporaron en su cotidianidad por sus cualidades estimulantes. La hoja de coca fue muy apreciada como objeto de adoración y fue considerada una planta divina.

Pero, la aparición de la cocaína es un fenómeno totalmente distinto y mucho más reciente. La producción, distribución y consumo de cocaína no están ligados a cultura ancestral alguna, sino más bien a una industria criminal que potencia el enriquecimiento de unos pocos a costa de la destrucción física y síquica de los individuos.

Desde hace milenios, la hoja de coca ha sido considerada parte vital de los pueblos originarios andinos, y a pesar de que ha jugado un rol central en su sistema de creencias, costumbres y conocimientos, su uso inadecuado en el mundo moderno y el complejo procedimiento implementado para transformarla en un producto tóxico para el mercado ilegal en todo el mundo, hacen que la gente tienda a confundir coca con cocaína.

Ollanta Humala, expresidente de Perú, destacó que los efectos nocivos de la cocaína son responsabilidad exclusiva de Estados Unidos, y que los agricultores cocaleros de los países andinos se dedican al cultivo de la planta de coca por necesidad económica y por razones culturales, no por fortalecer la gran industria global del narcotráfico.

En Bolivia, la coca es legal, pero en otros países todavía no. Por ejemplo en Ecuador, país que, no obstante, ha sugerido –basándose en investigaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que demuestran los beneficios de la hoja de coca para el ser humano– que se la retire de la lista de venenos que elaboró la ONU.

El presidente boliviano, Evo Morales, dijo que “la lucha contra el narcotráfico no puede seguir siendo una excusa para que Estados Unidos ejerza un control sobre los gobiernos y los recursos de América Latina”. Además, reiteró que está de acuerdo con la erradicación de la cocaína y de su tráfico, pero no con la extinción de los cultivos de coca y de los cocaleros.

En Ecuador se creó un plan de prevención, seguridad y acompañamiento estudiantil, para que los niños y adolescentes no sean expuestos al microtráfico o al consumo de los diferentes tipos de drogas que se consumen en la actualidad, como alcohol, tabaco, marihuana, cocaína, entre otras, pues podrían derivar en acoso escolar y embarazo adolescente.

El 23 de febrero del 2015, el exministro de Educación, Augusto Espinosa, en Guayaquil, destacó que este plan tiene como objetivo resolver tres problemas que aquejan al sistema educativo: el acoso escolar, el embarazo adolescente y el consumo en sí. Según estadísticas presentadas por Espinosa, casi el 70 % de niños y jóvenes de entre 8 y 17 años declaró que alguna vez molestó a otros estudiantes. Además, de acuerdo con datos del 2013, el 9 % de los nacidos vivos, en Ecuador, corresponde a hijos de madres de entre 11 y 17 años, es decir, madres en edad escolar.

Espinosa afirmó también que entre, el consumo de sustancias nocivas por parte de los jóvenes, el alcohol es la droga que mayor problema provoca, pues es la que más se consume. El 18 % de los encuestados declaró que durante el mes vencido al momento de responder a la pregunta, bebió alcohol. Mientras tanto, el 2,9 % declaró haber consumido marihuana en ese período. “Conocemos que el lugar donde adquieren cualquier sustancia nociva es en los alrededores de las instituciones educativas, y eso es lo que vamos a controlar”, dijo Espinosa.

LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA PREVENCIÓN
Captura de pantalla 2017-06-01 a las 12.13.05 p.m.Uno de los componentes del plan de prevención es la instalación de cámaras de videovigilancia con el apoyo del Sistema Integrado de Seguridad ECU 911. Espinosa señaló que a escala nacional se han instalado 1.470 cámaras en los exteriores de las instituciones educativas que tengan más de 1.000 estudiantes.

Las cámaras de videovigilancia tienen un alcance de 400 metros y, dependiendo de la alerta generada, los casos se remiten a organismos como la Policía Nacional, Cuerpo de Bomberos, Dinapen o Cruz Roja.

Asimismo, el ECU 911 envía todos los reportes de incidentes a la Fiscalía General del Estado, para que en esa entidad se canalicen los procedimientos correspondientes.

Francisco Robayo, Coordinador Zonal ECU 911 Quito, señala que, de acuerdo con las políticas del Ministerio de Educación, las cámaras ya están ubicadas en los exteriores de los establecimientos educativos que tienen alrededor de 1.000 estudiantes, específicamente en las áreas públicas, en las aceras, en los parterres de las áreas públicas alrededor de los establecimientos educativos.

Robayo, también resalta que el objetivo principal es brindar seguridad a los estudiantes, a los maestros y a la ciudadanía en general. Los establecimientos educativos son uno de los focos principales en donde se genera –o se generaba– el microtráfico de drogas. “Hemos visto a través de la cámaras del ECU 911 cómo a la entrada y a la salida de los establecimientos educativos se comienzan a apostar varios vendedores informales que, detrás de una venta de dulces, de caramelos, de refrescos, de frutas, están escondiendo la que es su principal actividad: la venta de droga”, sostiene el coordinador.

¿QUÉ NOS FACILITAN LAS CÁMARAS?

Robayo señala que si, por ejemplo, hay una riña en los exteriores de un establecimiento, se generará una ficha para enviársela a la policía, “si vemos que hubo un atropello fuera de la unidad educativa o en cualquier área vamos a despachar a ambulancias del Ministerio de Salud Pública, Cruz Roja Ecuatoriana, IESS o Cuerpo de Bomberos de Quito y a las unidades de la Agencia Metropolitana de Tránsito correspondientes. Asimismo cuando vemos que hay cruce de manos donde alguien entrega algo y alguien pasa dinero, entonces, los evaluadores de videovigilancia inmediatamente despachan a la policía para que, con los especialistas en antinarcóticos, puedan tomar el procedimiento respectivo”.

UN SOLO EQUIPO, UNA MISMA LUCHA

Al comienzo de la jornada estudiantil, en los exteriores de los establecimientos educativos, no solo está la policía, sino también la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), para que se respeten los límites de velocidad y también para permitir que los estudiantes utilicen los pasos peatonales y puedan llegar seguros a sus escuelas y colegios.

Robayo asegura que con la videovigilancia disminuyeron las alertas reportadas en los diferentes sectores de Quito. En el 2016 hubo una media aproximada de 200 eventos durante el año lectivo escolar, pero esas cifras se han reducido a diciembre del 2016: de 208 eventos registrados en video en octubre, se registraron 204 eventos en noviembre y 175 eventos en diciembre.

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“Con la videovigilancia disminuyeron las alertas reportadas en los diferentes sectores de Quito” Francisco Robayo, Coordinador Zonal ECU 911 Quito

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TABLA DE PORTE DE DROGAS

Captura de pantalla 2017-04-10 a las 12.09.25 p.m.Según la Constitución del 2008, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) y la Ley Orgánica de Prevención Integral de Drogas tienen como factor común garantizar la no criminalización del consumidor, pues un adicto no puede ser tratado como un criminal, lo que no significa desde ningún punto de vista legalizar la producción de drogas, venta o consumo.

Para evitar esa criminalización existe la tabla de porte de drogas, que es la herramienta que nos ayuda a saber si alguien tiene un problema de consumo de drogas y necesita ayuda o es un traficante y debe ser encarcelado. El objetivo de la tabla es evitar que el consumidor pague una pena en prisión y que los criminales se camuflen como adictos. Además, la no criminalización garantiza que las personas con consumo problemático reciban una atención profesional y no sean tratados como delincuentes.

La propuesta de la tabla es determinar las cantidades máximas permitidas para el consumo, de modo que se pueda ayudar al juez a decidir si una persona es consumidora y necesita tratamiento o si es un criminal que merece prisión.

Pero, la no criminalización de drogas en el Ecuador no es nueva. Desde 1998 se reconoce el derecho a la salud de todos los consumidores de drogas.